Terapia Familiar Sistémica, Terapia Cognitivo-Conductual y Terapia Breve
No vivimos aislados
Entiendo que no sufrimos de forma aislada, sino en relación constante con quienes nos rodean. Por eso presto atención a tu contexto, tus relaciones y la forma en que te comunicas con los demás.
Los problemas fueron soluciones
Lo que hoy te trae a consulta no es un fallo, sino una estrategia que en algún momento tuvo un sentido protector. El trabajo consiste en encontrar otras formas que se ajusten mejor a quién eres ahora.
Cambios concretos, en el presente
La terapia breve busca generar cambios concretos en el presente sin necesidad de largos procesos. La vida está llena de cambios y, a veces, un pequeño giro basta para readaptarnos y encontrar una nueva forma de avanzar.
Con base científica
Sostengo mi práctica clínica en la evidencia: cada intervención se apoya en la literatura científica actual, para que el cuidado que recibes combine cercanía humana y rigor profesional.
Lo que sostiene mi forma de trabajar
Relación de confianza
Escucho sin prejuicios y busco entender tu forma particular de afrontar las cosas, incluso cuando a ti mismo/a te resulte difícil de explicar.
Respeto por tu ritmo
Sin prisas y a tu ritmo. El proceso terapéutico se ajusta a tus tiempos, no al revés.
Confianza en tus recursos
Creo que las personas ya poseemos muchos de los recursos que necesitamos, aunque a veces nos cueste verlos desde dentro. Te ayudo a reconocerlos y ponerlos en juego.
Cercanía humana
Que sientas que hay una persona real al otro lado, no solo un profesional aplicando una técnica, es importante para mí.
«Homo sum, humani nihil a me alienum puto» — Publio Terencio Afro
Soy humano, nada de lo humano me es ajeno.
Una forma de entender la terapia que aprendí en la Unidade Venres Clínicos, lugar en el que me formé, al que guardo especial cariño, y que sigue guiando mi forma de acompañar a las personas.